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ronda infantil

El camión de la basura irrumpe victorioso,

sorprendiendo a Fabius Fabians en estado deshonroso:

la húmeda mejilla quiere hundirse en el papel,

pelusas, tazas sucias y la cama sin hacer.

Dos claveles blancos sin vida en el balcón;

Fabius Fabians ha pecado por indecisión.

Y ahora todas las flores no dejan de gritarle

que aunque ahora tenga un cuerpo no volverán a amarle.

Ya son las tres y media, ya se para el caminón, 

ya baja el hombrecillo parecido a Claude Chabrol,

y, como de costumbre, coloca la escalera

mientras Fabio calcula el tiempo que le queda.

Corre a la cocina, y allí está el duende azul

preparándose un sándwich de pasta con atún.

"Ya nos toca, amigo, ya llegó el camión",

se toman de la mano y entonan la canción.

El hombrecillo triste ya embiste la persiana,

Fabius Fabians se esconde debajo de la cama.

El pequeño duende recibe al colibrí,

y con sumo mimo lo deja en un cojín.

El cuerpo de Fabio baja la escalera

guardándose el duende de que nadie lo vea.

Fabius Fabians permanece en el cuartito azul

y reanuda las hechuras sobre liras y luz.

El camión de la basura irrumpe victorioso.

Fabius Fabians ya no llora, Fabio está furioso.

La arrugada mejilla se hunde en el papel,

pelusas, tazas sucias y la cama sin hacer.

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