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Entradas

por las muchachas de su pueblo (media-niña)

Te vi en la última misa del domingo, y yo llevaba puesto un vestido porque había ido con mi familia. Y tú me viste. De mi voz el timbre estuvo impreciso. Oscilaba con tu mirada opaca porque quería ser capaz de ti. Tú lo supiste. Aquella noche lloré amargamente, bajo la mirada de la virgencita parapeteada en la fausta mesilla de mis abuelos. Ha visto tantas noches de desvelo, de lamentos al borde de la cama tras en una almohada haberte buscado desesperada. Ayer te vi en el paseo marítimo, y yo llevaba puesta una camisa porque mi pelo ansiaba tu caricia. Hoy ya te ibas. Deperté pronto para ir al parque, porque yo me encuentro bajo los árboles, o en la mar... Allí mi cuerpo no es traidor primero. La brisa entre las ramas se llevó mi infantil esperanza de ser tuyo. ¿Encontraré algún día en el camino a alguien como yo? Hoy vi a la media-niña, con un lirio, llorar por las muchachas de su pueblo. La acompañó hasta el coche y dijo adiós con un suspiro.

soñando...

Noches de manos frías  en alcobas sombrías. Se desangra a escondidas con la mente dormida. ¡Despierta, niña! ¡Despierta! La muerte no se imagina. Es pecado lamentarse por ficciones anodinas. ¡Despierta, niña! ¡Despierta! El tiempo que soñarías... ¡Acabó hace tantos siglos! No lo reconocerías. Pero sigue soñando... Noches de viejos ríos en navíos de nube. Asesina al querube  que quería dormir. ¡Luz de luna! ¡Luz de luna! ¿Lo irías a permitir? Es pecado no vivir como uno debería. ¡Luz de luna! ¡Luz de luna! La niña sigue dormida. Cuentos de honor y de amor... ¿No será que está perdida? Pero sigue soñando... Noches frías de buhardilla, de tragedias, de mentiras. ¿Cuántas noches pasarías soñando el mundo a hurtadillas?

hombre minúsculo comienza un viaje

Un día cualquiera, a una hora cualquiera, los númenes se aburrían, así que idearon al hombre minúsculo, que nació poco después, en una ciudad cualquiera, en una habitación cualquiera. A primera vista, este excepcional espécimen no se diferenciaba en nada de sus congéneres. De hecho, muchos dirían que tenía una apariencia decepcionantemente normal. Sin embargo, él era minúsculo, y, desde el mismo momento en que tuvo consciencia de sí mismo, lo supo. Para el hombre minúsculo, todo era demasiado. De pequeño, nunca podía terminarse el entrecot. “¡Con lo caro que es!”, se lamentaba su madre. Pero el hombre minúsculo no podía explicarlo, y mucho menos remediarlo: el entrecot era enorme, ¿cómo iba a digerir una cosa semejante? El colegio le resultaba una inmensidad inabarcable, repleto de códigos secretos y comportamientos misteriosos. “¿Y tu huevo de mamut?”, “o nosotros o ellos”, “¿no te acuerdas? Adiós”. El hombre minúsculo se perdía en el detalle, se distraía con cosas inútiles, dificultá...

insignificancia

Ayer vi Doctor Strange, y, aunque no me hizo mucha gracia que digamos, me quedé pensando en una frase:  Estamos hechos de materia y nada más. Solo es una pequeña partícula momentánea en un universo indiferente. Esto me recordó a la manera en que Carl Sagan se refirió a la tierra, como un punto azul pálido, expresión que le he estado escuchando a más de una últimamente. Es evidente que esto es así, que la tierra es algo minúsculo, algo que bien podría no significar absolutamente nada, y que cada uno de nosotros somos infinitamente más minúsculos todavía. Una persona representa menos de la millonésima parte de la población mundial, así que lo raro sería no sentirse insignificante de vez en cuando. Pero lo que no podemos hacer es dejar que esa sensación de insignificancia nos paralice, porque yo creo que, aunque pueda parecer lo contrario, el significado que algo pueda tener no depende de lo relevante que sea para el universo. Creo que es conocimiento común que todos los humanos tiene...

mulholland drive

Hola a todos, esta es la primera entrada de mi blog,  Raftomato (2.0). Me presento brevemente, aunque la mayoría de mis queridos lectores me conocen de sobra: me llamo Rafaella, vivo en Alicante, nací en Lima, estoy en segundo de la ESO, tengo una hermanita llamada Sofía, y soy muy fan de todo lo que involucre la creatividad humana, especialmente de todo aquello que permita contar una historia. Me gusta mucho escribir y leer (dos cosas que para mí van de la mano) sobre temas muy diversos, y por eso decidí abrirme un blog hace un par de años (puede que "Mi perro tiene un blog" también me influyera para ello, pero bueno). Tristemente, en aquellos tiempos me faltaba un hervor, y, por no gestionar del todo bien ciertas burlas y comentarios, terminé por cerrar Raftomato 1.0 hace poco más de un año. Pero lo importante es que... ¡He vuelto! Y todo gracias a una película, sobre la que no he podido guardar silencio.  Ayer vi Mulholland Drive , una película de 2001 escrita y dirigida p...