A mi hortensia blanca... Como la grácil hortensia ilumina el mes de mayo, despertando los jardines del corazón en letargo; como las gemas del mar desafían hoy al rayo, persistiendo en su cariño al candor de lo soleado; como la pronta abubilla entona un canto tan claro, respondiendo ya al abrazo de las danzas del reclamo. Tú has traído la ternura a este viejo camposanto. Ya no temo a la belleza... Tú me elevas sin quebranto.
linces de discurso, jibias de interioridad